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SATE CASTELLÓN

Manchas blancas en la fachada de ladrillo: eflorescencias y su tratamiento

Actualizado el 15 de septiembre de 2026

Las manchas blancas en fachadas de ladrillo son eflorescencias: depósitos de sales solubles que el agua arrastra desde el interior del muro hasta la superficie, donde cristalizan al evaporarse. Son un síntoma de que hay humedad penetrando o retenida en el muro, y su tratamiento pasa por eliminar la fuente de humedad además de limpiar la superficie.

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Las eflorescencias son probablemente la patología más visible y más incomprendida de las fachadas de ladrillo. Aparecen como manchas o velos blanquecinos, a veces con textura cristalina, sobre el ladrillo, las juntas de mortero o el enfoscado. No son moho, no son suciedad y no se eliminan con lejía. Son sales minerales que estaban disueltas dentro del muro y que el agua ha transportado hasta la superficie.

Cómo se forman

El proceso es sencillo: el agua de lluvia (o de condensación, o de una filtración) penetra en el muro y disuelve las sales presentes en el ladrillo, el mortero, la arena o el cemento. Cuando el agua migra hacia la cara exterior por capilaridad y se evapora, las sales cristalizan en la superficie. Las más habituales son sulfatos de sodio, potasio, magnesio y calcio, y carbonato de calcio.

Tipos según gravedad

  • Eflorescencia primaria: aparece en obra nueva o recién reparada, por las sales propias del mortero fresco. Se lava con agua y cepillo y desaparece en unos meses. No indica patología.
  • Eflorescencia recurrente: reaparece cada vez que llueve o en épocas húmedas. Indica que el agua está entrando al muro de forma sostenida: filtración por coronación, junta deteriorada, goterón roto, filtración directa o capilaridad ascendente.
  • Criptoeflorescencia (subflorescencia): las sales cristalizan dentro del muro, no en la superficie. Es mucho más peligrosa porque la presión de cristalización disgrega el ladrillo por dentro, provocando desconchones y desprendimientos. Se reconoce porque el ladrillo se deshace al tocarlo o presenta ampollas bajo el esmalte.

Diagnóstico: ¿por dónde entra el agua?

Limpiar la eflorescencia sin resolver la entrada de agua es como secar el suelo con la ventana abierta mientras llueve. El diagnóstico busca:

  • Coronación sin albardilla o con albardilla sin goterón.
  • Juntas de mortero erosionadas (más de 5 mm de profundidad).
  • Vierteaguas de ventana sin goterón lateral o con pendiente insuficiente.
  • Canalón roto o inexistente que vierte agua directamente sobre el paño de fachada.
  • Capilaridad ascendente desde el zócalo por falta de barrera impermeable.
  • Condensación intersticial por falta de aislamiento térmico (puente térmico).

Tratamiento

  1. Eliminar la fuente de humedad: reparar juntas, colocar albardilla, restaurar goterón, sellar encuentros. Sin este paso, las eflorescencias vuelven.
  2. Limpieza mecánica: cepillo de cerdas duras (no metálico) en seco. Las sales se disuelven con agua, pero al volver a secar pueden volver a cristalizar. Mejor en seco primero.
  3. Limpieza química: ácido clorhídrico diluido al 5-10 % para eflorescencias resistentes (sulfato de calcio). Requiere saturar el ladrillo con agua antes, aplicar, dejar actuar 5 minutos y aclarar a presión. No usar en piedra caliza ni en ladrillo esmaltado.
  4. Hidrofugante transpirable: tras la limpieza y el secado completo del muro, aplicar un hidrofugante de silano/siloxano que impida la entrada de agua líquida pero permita la difusión de vapor. No es una solución si la entrada de agua es masiva (filtración por junta), pero reduce la recurrencia en muros sanos.

Eflorescencias y SATE

Si la fachada tiene eflorescencias activas, no se puede instalar SATE directamente encima. El SATE necesita un soporte sano, seco y con capacidad portante. Las sales interfieren con la adherencia del mortero-cola y la humedad atrapada bajo el aislante agrava las patologías. Primero se resuelve la fuente de humedad, se limpia, se deja secar el muro (semanas o meses según la estación) y después se instala el SATE.

Lo que hacemos nosotros

En el estudio de fachada identificamos si hay eflorescencias, su tipo y su causa probable. Si el muro necesita secado previo, lo planificamos en el calendario de obra. No instalamos SATE sobre un muro húmedo.

Si tienes dudas sobre tu caso concreto, llama al 964 95 94 17 y te lo resolvemos en cinco minutos. El estudio de fachada no tiene coste.

Preguntas frecuentes

¿Las eflorescencias son peligrosas para la salud?
No. Son sales minerales inertes, no tóxicas. El riesgo es para el muro, no para las personas. No confundir con el moho, que sí puede tener efectos sobre la salud respiratoria.
¿Se pueden pintar por encima?
Temporalmente, la pintura tapa la mancha. Pero si las sales siguen cristalizando, levantan la pintura en semanas o meses. Pintar sin resolver la humedad es tirar el dinero.
¿Desaparecen solas con el tiempo?
Las primarias (obra nueva) sí, en unos meses, a medida que se lavan las sales del mortero. Las recurrentes no: mientras entre agua, habrá sales. Pueden atenuarse en verano (menos lluvia) y reaparecer en otoño.

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