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SATE CASTELLÓN

Carbonatación del hormigón en la fachada: qué es y qué riesgo tiene

Actualizado el 14 de septiembre de 2026

La carbonatación es el proceso por el que el CO₂ del aire reacciona con la cal del hormigón y reduce su pH. Cuando el frente de carbonatación alcanza la armadura de acero, esta pierde su protección pasiva y empieza a corroerse. El resultado visible son manchas de óxido, abombamientos del recubrimiento y, en casos avanzados, desprendimiento de trozos de hormigón con la armadura expuesta. Es el problema estructural más frecuente en los frentes de forjado y pilares de fachadas de edificios de los años 60-80.

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Qué es la carbonatación y por qué importa

El hormigón armado protege el acero de la armadura gracias a su pH alto (alrededor de 12-13). A ese pH, el acero forma una capa pasiva de óxido microscópico que impide la corrosión. Pero el CO₂ del aire reacciona lentamente con el hidróxido de calcio del hormigón y lo convierte en carbonato de calcio, bajando el pH por debajo de 9. Cuando ese frente de carbonatación alcanza la armadura, la capa pasiva se destruye y el acero empieza a oxidarse.

La corrosión del acero genera productos de óxido que ocupan hasta 6 veces el volumen del acero original. Esa presión expande el hormigón desde dentro, lo fisura, lo abomba y finalmente lo desprende.

Cómo reconocerlo en la fachada

  • Manchas de óxido marrón-rojizo: en los cantos de los forjados, en las esquinas de los pilares o en las caras inferiores de los voladizos (balcones, cornisas). Son la primera señal.
  • Fisuras paralelas a la armadura: fisuras rectas que siguen la línea de la barra de acero, normalmente en la cara inferior del forjado o en el canto.
  • Abombamiento o desprendimiento del recubrimiento: el hormigón se separa en lajas. Si se golpea, suena a hueco y puede caer. Es una situación que requiere actuación urgente por riesgo de caída de cascotes.
  • Armadura vista: la barra de acero queda expuesta, oxidada y con pérdida de sección. Es la fase más avanzada.

Dónde aparece más en Castellón

Los edificios más afectados son los construidos entre 1960 y 1985, cuando el recubrimiento de hormigón sobre la armadura era escaso (a veces menos de 2 cm, cuando hoy se exigen 3-4 cm) y la dosificación del hormigón no siempre era la adecuada. La costa de Castellón tiene un factor agravante: el ambiente marino acelera la carbonatación y aporta cloruros que atacan el acero por una vía adicional.

Los puntos más afectados suelen ser: el canto del forjado en la línea de fachada (donde el frente de forjado está expuesto a la intemperie), los pilares de esquina, las cornisas y los cantos de balcones y voladizos.

Qué hacer antes de poner SATE

No se puede instalar SATE sobre un frente de forjado con corrosión activa sin tratarlo primero. La secuencia es:

  1. Diagnóstico: un técnico mide la profundidad de carbonatación (con fenolftaleína, un indicador de pH) y evalúa el estado de la armadura.
  2. Saneado: se retira el hormigón deteriorado y suelto hasta encontrar hormigón sano (que suena sólido al golpear).
  3. Tratamiento de la armadura: se limpia el óxido (con cepillo mecánico o chorro de arena) y se aplica un pasivador o un inhibidor de corrosión.
  4. Reparación: se reconstruye el recubrimiento con mortero de reparación estructural (mortero tixotrópico con aditivos anticorrosión).
  5. SATE: una vez reparado, el SATE protege el hormigón reparado del CO₂ y de la humedad, frenando la carbonatación futura. Es la mejor prevención a largo plazo.

El SATE sin reparación previa es contraproducente: tapar un problema activo no lo detiene, y la corrosión sigue trabajando bajo el aislamiento.

Si tienes dudas sobre tu caso concreto, llama al 964 95 94 17 y te lo resolvemos en cinco minutos. El estudio de fachada no tiene coste.

Preguntas frecuentes

¿Es peligrosa la carbonatación?
Depende del grado. Una carbonatación superficial que no ha alcanzado la armadura no es peligrosa. Cuando la armadura está corroída y hay desprendimientos de hormigón, hay riesgo de caída de cascotes y, en casos extremos, pérdida de capacidad portante del elemento. Un técnico debe valorar la urgencia.
¿Cuánto cuesta reparar la carbonatación antes del SATE?
El tratamiento de saneado + pasivado + reparación con mortero estructural cuesta entre 40 y 90 €/ml de frente de forjado, dependiendo de la profundidad del daño. En un edificio de 4 plantas con 4 forjados vistos de 20 ml cada uno, la reparación puede oscilar entre 3.200 y 7.200 €.
¿El SATE previene la carbonatación futura?
Sí, significativamente. El aislamiento y el mortero de acabado del SATE reducen la penetración de CO₂ y mantienen el hormigón a temperatura más estable y más seco, lo que frena el avance del frente de carbonatación. Es una de las ventajas menos conocidas del SATE.
¿El seguro de la comunidad cubre la reparación?
Depende de la póliza. Muchos seguros de comunidad cubren daños por agua y responsabilidad civil, pero no la degradación progresiva por falta de mantenimiento. La caída de cascotes sí puede generar una reclamación de responsabilidad civil si causa daños a terceros.

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